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Como
todos los cobresalinos de corazón, no podemos
evitar la felicidad que nos proporciona el obtener
un nuevo triunfo en nuestra “Tierra Sagrada”,
considerando además que se logra frente a uno de
los rivales más difíciles que Cobresal ha tenido
en estos últimos años y con quienes siempre se
ha protagonizado partidos dramáticos en los
cuales uno u otro ha sufrido hasta las lágrimas y
que elevan estos pleitos casi a la condición de
“clásicos” por su gran emotividad (aunque
las Estadísticas favorecen al cuadro minero).
El
partido de ayer, fiel a la tradición, no estuvo
exento de este sino y el pitazo final fue recibido
con un suspiro de alivio de los escasos hinchas
mineros en el hermoso Estadio El Cobre y en los
numerosos fieles que lo siguen por TV. Desde el
primer minuto Cobresal intentó resolver el pleito
presionando sobre el arco de Vega (Gran Portero)
pero sin éxito debido a la eficiente y firme
marca exhibida por el cuadro del Campanil en el
medio campo y en su zona extrema que siempre
anticiparon las elaboradas y a veces predecibles
jugadas de los mineros, arreglándoselas además
para salir con veloces contragolpes protagonizados
por el irascible Droguett que causaron más de una
zozobra a la defensa minera pero muy bien
conjuradas por el buen portero Sanzotti.
Planteadas
así las cosas, el nerviosismo y la ansiedad del
cuadro minero amenazaba convertirse en una nueva
decepción para sus seguidores, pero una oportuna
indicación llegada desde la banca al promisorio
Aliste y al experimentado Nestor Contreras que
redoblaron su esfuerzo, permitiendo el espacio
justo que necesitaba Guillauma y Quiroga para
sacudirse la presión de sus marcadores y crear la
profundidad necesaria, ausente hasta entonces. Fue
así como en el minuto 34 una excelente jugada
permitió a Ruiz bajar una pelota aérea a Quiroga
que tras su disparo provocó una contención
espectacular del meta Vega. 4 minutos más tarde,
por fin pudo Cobresal, a través de un certero
golpe de cabeza de Acosta, vulnerar la valla de U.
de Conce. El gol tranquilizó a Cobresal
que a partir de entonces logró controlar
el partido.
El
segundo tiempo no varió mucho de esquema, salvo
por la desafortunada expulsión de Contreras por
doble amonestación y que dio oportunidad a
la Universidad
de Concepción de intentar emparejar el marcador,
oportunidad que se diluyó tras la torpe actitud
de Droguett que luego de una confusa discusión
con el Juez del encuentro fue expulsado.
En
definitiva, estuvo mucho más cerca Cobresal de
aumentar el marcador tras varias ocasiones de
convertir y que fueron desperdiciadas
inexplicablemente por sus delanteros que de
Universidad de Concepción de empatar. En el último
minuto, sin embargo, ésta casi se produjo en los
pies de Ricardo Parada que capturó un balón en
el área cobresalina, rematando levemente desviado....(Webmaster)
FUERZA
Y TEMPLE MINERO COBRESAL...
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